Los ejercicios aquí descritos no están destinados a principiantes y personas que aún no saben nadar, e incluso sabiendo es necesario tener una buena base aeróbica y técnica previa. Por otro lado, el plan de entrenamiento aquí explicado es un ejemplo orientativo y genérico, por lo que su aplicación dependerá de las características individuales de cada persona y la supervisión de un profesional. Por favor, lee otras consideraciones muy importantes.
Ya hemos tratado en otros artículos las tres formas diferentes, en función de la actividad física a desarrollar, que tienen los músculos esqueléticos de abastecerse de energía, los cuales se resumen en la siguiente tabla:
Para más información ver "sistemas energéticos".
La participación de estos sistemas energéticos ante una actividad física determinada no es única, sino que se solapan con predominio de uno de ellos. Por otro lado, hay que tener en cuenta que la actividad muscular dependerá de múltiples factores, como por ejemplo, la propia actividad del sistema nervioso, las características estructurales y bioquímicas del músculo o de los sistemas orgánicos que sintetizan ATP. Estos factores fisiológicos junto con el entrenamiento específico adecuado son los que determinan que un nadador tenga mejores resultados en una distancia o en un estilo determinado. Así podemos hablar de una preparación específica para los 1.500 metros u otra diferente para los 50 metros libre.
El entrenamiento específico para alguno de los sistemas producirá las adaptaciones fisiológicas necesarias o mejoras en la producción de energía para una determinada prueba. Así pues, cada sistema energético tiene una forma de entrenamiento físico distinta. En términos generales se puede decir, que para entrenar el sistema aeróbico se deberán realizar actividades de larga duración y baja o media intensidad, mientras que para el entrenamiento del sistema anaeróbico (objeto de este artículo) se deberán de hacer ejercicios de corta duración y de intensidad alta.
Pero los procesos de obtención de energía no sólo se limitan a dos sistemas energéticos (aeróbico / anaeróbico), sino que existen procesos intermedios o subdivisiones que serán muy útiles entender para entrenar una determinada prueba de natación, especialmente para los nadadores de elite que requieren desarrollar capacidades y objetivos, además de generales, muy específicas.
La natación "competitiva" es un deporte básicamente anaeróbico porque la mayoría de pruebas son cortas (50 y 100 metros). Lo contrario sucede en otros deportes, como por ejemplo el ciclismo, cuyas pruebas son muy largas. Esto no significa que un nadador de elite no se deba entrenarse de forma aeróbica, ni que un ciclista lo haga de forma anaeróbica, sino que en ambos deportes se requiere un entrenamiento donde intervengan todos los sistemas energéticos.
Ahora bien, una preparación completa estará formada de un porcentaje determinado de preparación de base (aeróbica) y otro porcentaje de preparación anaeróbica. Ese porcentaje puede variar dependiendo del deporte a realizar y de los objetivos perseguidos. Así un nadador que prepara los 50 m. libre basará su preparación en un 80% de entrenamiento anaeróbico y un 20% de aeróbico; mientras que un ciclista para preparar la vuelta a España, basará su preparación en un 70% de entrenamiento aeróbico y un 30% de anaeróbica.
Estos porcentajes no siempre serán los mismos en todo el periodo de entrenamiento (temporada), sino que irá variando según el periodo en el que se encuentre. Generalmente existen tres periodos en la preparación de un deportista: periodo de preparación, periodo de competición y periodo de transición.
El ejemplo que hemos mencionado sobre el porcentaje aeróbico/anaeróbico de un nadador, podría ser bueno para nadadores de elite, sin embargo, no sería adecuado para nadadores aficionados cuyo objetivo principal es obtener una mejora cardiorespiratoria, en cuyo caso, lo ideal será trabajar principalmente el sistema aeróbico, con un porcentaje mucho más alto de este que el del sistema anaeróbico.
Como ya se ha mencionado, el entrenamiento anaeróbico se caracteriza por realizar esfuerzos de corta duración y de elevada velocidad. Esto se entrena realizando un entrenamiento por intervalos, que consiste en realizar esfuerzos con intensidades medias/altas con pausas de descanso, repitiendolo varias veces en una misma sesión.
La realización de un plan de entrenamiento anaeróbico tiene como objetivos generales mejorar la capacidad de actuar con rapidez de un deportista y de obtener potencia muscular de forma rápida durante una prueba de alta intensidad como por ejemplo en los 50 metros libres.
El deportista entrenado anaerobicamente es capaz de producir más potencia y energía durante más tiempo, lo que implica que sus tiempos de reacción serán menores.
Otro de los objetivos de seguir este tipo de entrenamientos, es la mejora de la capacidad de recuperación inmediatamente después de la ejecución de un ejercicio o prueba física de características anaeróbicas, es decir, el nadador necesitará menos tiempo para recuperarse y poder volver a realizar el mismo ejercicio con similar intensidad y rapidez.
El entrenamiento anaeróbico puede dividirse en:
Ambos niveles requieren de un buena preparación aeróbica.
Cada sesión equivales al entrenamiento de un día. Es lo que se suele denominar "unidad elemental de entrenamiento" la cual deberá desarrollarse de acuerdo con los principios del entrenamiento y de las características propias del objetivo, en este caso para el entrenamiento de velocidad.
Una sesión se corresponde con el conjunto de series que se realizan de forma seguida.
Pero además, una sesión debe distribuirse en varias partes fundamentales: Calentamiento, parte principal y vuelta a la calma.
Es la distancia total, en metros, recorrida en una sesión. En nuestros ejemplos de las tablas, este parámetro hace referencia al volumen de la parte principal del entrenamiento, si contamos el calentamiento y la vuelta a la calma, estaríamos hablando del volumen total.
Son las características específicas de cada sesión (series, repeticiones, intensidad, descanso, etc.).
Las repeticiones son el número de veces seguidas que repite un mismo movimiento.
Las series, también llamadas tandas, agrupan cierto número de repeticiones, separadas por periodos de descanso o por la realización de ejercicios distintos.
El entrenamiento anaeróbico debe ser realizado de acuerdo a un principio intercalado. Esto es hacer pausas entre series, lo suficientemente largas, muy cercanas al reposo, para que el nadador realice de nuevo un ejercicio máximo.
El número de repeticiones y series, así como el período de descanso entre ellas pueden variar en función de los objetivos específicos que persiga el programa de entrenamiento.