
La flexibilidad es una de las cuatro características o capacidades personales, también denominadas "cualidades físicas básicas", que permiten a un idividuo realizar acciones de tipo motriz. Las otras tres son: La resistencia, la fuerza y la velocidad.
La flexibilidad es por tanto una propiedad morfo-funcional del aparato locomotor y depende del grado de movilidad de sus elementos. Se manifiesta por la flexión, extensión, rotaciones, circunducciones y todos los movimientos que permiten la estructura de las distintas articulaciones del cuerpo.
En realidad la flexibilidad no es una cualidad física independiente, sino más bien la suma de dos cualidades: La movilidad articular y la elasticidad muscular.
La movilidad articular es la capacidad de movilización espacial, con mayor o menor amplitud, que posee cada articulación del cuerpo y se mide en grados de ángulos que es capa de describir el movimiento total de una articulación. Los límites de esta movilidad suelen ser las estructuras óseas o cartilaginosas, o bien la propia masa corporal.
La elasticidad muscular es la capacidad que tiene un músculo o grupo de ellos para dejarse estirar (alongarse) y la cual se mide en unidades de longitud.
De ambas cualidades la más entrenable es la elasticidad muscular, mientras que el trabajo orientado hacia la movilidad articular tiene un sentido mas de mantenimiento para evitar pérdidas de capacidad.
Los estiramientos tienen como fin aumentar la amplitud del movimiento. Hay gran variedad de estiramientos beneficiosos para los nadadores, aunque unos lo sean más que otros.
Los estiramientos se puede realizar antes, durante y después del entrenamiento, aunque es preferible hacerlos justo después del calentamiento.
Los beneficios de hacer estiramientos son muchos, entre otros:
Para estirar eficientemente y de forma segura, mantén estas importantes reglas:
Mucha gente piensa que la vuelta a la calma es una pérdida de tiempo porque no existe ningún tipo de beneficio derivado de esta actividad. Sin embargo, se equivocan. El sistema neuromuscular debe recuperarse progresivamente.
La vuelta a la calma se puede realizar en el agua nadando unos largos de forma relajada, incluso se puede aprovechar para realizar un trabajo de calidad técnica, como por ejemplo realizar ejercicios de técnica.
Con la vuelta a la calma, podríamos definirla como una actividad continua a baja intensidad, y con ella evitaremos presiones extra al corazón y una disminución de los calambres y agujetas después del ejercicio.