La natación en los Juegos Olímpicos. Melbourne 1956, Australia


Autor: A. Hernández

Resumen general de los Juegos:

JJ.OO. 1956Los australianos realizaron una exhibición en sus Juegos aplicando un importante revés a los nadadores norteamericanos, tradicionalmente los dominadores de la disciplina que sólo lograron dos medallas de oro, una en categoría masculina y otra en femenina. Por el contrario, los nadadores australianos se hicieron con cinco medallas de oro y las mujeres con tres. Toda una exhibición ante un público entregado que llenaba los 5.500 asientos de la piscina del Olimpic Park.

Jon Henricks fue el hombre más rápido al imponerse en los 100 metros libres batiendo el récord olímpico y situándolo en 55.4. Pero la gran estrella fue Murray Rose, un joven de 17 años que hizo doblete en los 400 y los 1.500 metros con unos tiempos de 4:27.3 y 17:58.9 respectivamente. Sin embargo, fue el norte americano George Breen quien en las eliminatorias consiguiera el récord mundial y olímpico en los 1.500 metros con un tiempo de 17:52.9. Rose fue el primero de los "niños prodigio" que revolucionarían la natación en los años siguientes. El australiano integró también el equipo de relevos 4 x 200 donde se batió nuevamente el récord mundial: 8:23.6.

En la competición femenina se presentó la que posteriormente sería considerada la mejor nadadora del mundo, Dawn Fraser, que ganó el primero de sus tres títulos en los 100 metros batiendo el récord mundial con 1:02. Su compatriota Lorraine Crapp también batió el récord olímpico en los 400 metros dejándolo en 4:54.6. Al igual que los hombres, las australianas superaron el récord mundial de relevos 4 x 100 metros con 4:17.1.

Hungría fue la ganadora del torneo de waterpolo, imponiéndose por 2-1 a Yugoslavia y reeditando así su título de Helsinki 1952. Sin embargo el momento cumbre no fue la final sino el partido Hungría-URSS a causa de la tensión política derivada de la entrada de los tanques soviéticos en Budapest. Los húngaros ganaron holgadamente y se rieron en las narices de lo soviéticos que no se lo tomaron muy bien. La cosa acabó con un enfrentamiento a golpes en el que tuvo que intervenir la policía.

En saltos, el público quedó prendado nuevamente de Patricia McCormick, la bella secretaria norteamericana que ya había ganado el oro en trampolín y palanca en Helsinki 1952.

La delegación de deportistas españoles se quedó sin acudir a los Juegos, debido a la decisión del Gobierno de boicotear la cita olímpica, tras la invasión soviética de Hungría.

Bibliografía:

  • Notinat.com
  • Club Natació Barcelona
  • "Natación", Fernando Navarro, Raúl Arellano, Carlos Carnero, Moisés Gosálvez, Edit. COE
  • libertaddigital.com
  • hemeroteca-paginas.mundodeportivo.com
  • Federación Catalana de Natación
  • Club Natació Vila-Real
  • Fernando Arrechea Rivas / Miembro de la Sociedad Internacional de Historiadores Olímpicos (ISOH). olimpismo2007.blogspot.com.es
  • "Reportaje histórico", Rodrigo Gil-Sabio / RFEN