La natación en los Juegos Olímpicos. Atenas 2004, Grecia


Autor: A. Hernández

Resumen general de los Juegos:

JJ.OO. 2004Después de 108 años, los Juegos Olímpicos volvieron a la capital griega. En una sorprendente carrera contrarreloj, la organización helena consiguió, pese a los pesimistas augurios del COI, dejar todo listo para que el 13 de agosto el windsurfista griego Nikos Kaklamanakis encendiera el espectacular pebetero móvil de los vigésimo octavos Juegos Olímpicos. La llama olímpica dio la vuelta al mundo, viajando por primera vez al continente africano y latinoamérica.

En la espectacular ceremonia de apertura, una mezcla de la mitología griega, la evolución del hombre y el arte y la cultura helena, se introdujo por primera vez para el desfile de los 202 equipos olímpicos una música electrónica a cargo de Dj. Tiesto y también, como novedad, aconteció la entrada de los equipos y el desfile en forma de espiral de los atletas. Una de las novedades introducidas en los Juegos fue la rama de olivo para premiar, además de con las medallas tradicionales, a los atletas campeones. La rama de olivo, en la que también está inspirado el diseño de la antorcha olímpica, simboliza el espíritu de la Grecia Antigua, de la ciudad de Atenas y del ciclo de la vida.

El mayor espectáculo deportivo de la Tierra fue visto por las 70.000 personas que llenaron el futurista Estadio Olímpico, además por 4.000 millones de espectadores de todos los rincones del planeta, que asistieron en directo a través del televisor.
Los Juegos Olímpicos de Atenas, concretamente el COI, ingresó 1.498 millones de dólares (1.210 millones de euros) por los derechos de televisión, lo que supone un aumento del 12,5 por ciento respecto a los de Sydney en 2000.

El coste total del evento fue casi de 11.610 millones de dólares, que equivale al doble de la cantidad prevista un año antes de que se realizaran los juegos. La versión griega de las Olimpíadas se convirtió así en la más cara de la historia, superando incluso a las de Sydney 2000, en las que Australia gastó 140 millones de dólares más de lo esperado.

Estos Juegos Olímpicos también serán recordados por ser los más seguros de la historia, o al menos eso es lo que pretendía la organización. El temor a actos terroristas obligó a los diferentes países participantes a tomar medidas. El presupuesto en medidas de seguridad ascendió a 1,2 millones de euros, los cuales se repartieron entre los 70.000 efectivos (policía, ejército, bomberos, guardia fronterizos, etc.) lo que supuso casi 7 agentes por cada deportista; agentes de seguridad extranjeros armados para proteger a deportistas y directivos de cada delegación; dos barreras de seguridad alrededor de las sedes olímpicas; cooperación internacional en materia de información; vigilancia del espacio aéreo y marítimo con ayuda de la OTAN; autorización para disparar sobre las aeronaves que pudieran entrar en el espacio aéreo sin permiso; un zeppelín equipado con cámaras de alta resolución y 1.500 cámaras de vigilancia.
España no estuvo ajeno a este temor, por lo que la representación española acudió a la cita olímpica acompañada por un dispositivo de seguridad. Estados Unidos e Israel fueron algunos de los participantes que mayores medidas tomaron al respecto para sus delegaciones.

Un día antes del inicio de los Juegos, el 12 de agosto, toda la atención se centró en un escándalo de dopaje protagonizado por los atletas griegos griegos Costas Kenteris y Ekaterini Thanou, que posteriormente fueron acusados de obstaculizar la realización de tres controles antidopaje del COI y de falso testimonio sobre el supuesto accidente en el que se vieron implicados antes de los Juegos Olímpicos de Atenas.
Pero éste no fue el único caso relacionado con el doping, sino que ya en plena competición, y mediante los "controles sorpresa", se detectaron 13 positivos, de los cuales siete fueron ganadores de medallas, que perdieron los galardones y colocaron su nombre en la lista negra del olimpismo.

El Estadio Olímpico, con capacidad para 72.000 espectadores, fue remodelado para la ocasión, destacando la impresionante estructura de cerramiento del estadio y diseñada por el arquitecto español Santiago Calatrava. Considerada como una maravilla de la ingeniería, y construida con planchas transparentes y sólidas de policarbonato, no sólo es el techo más grande que haya tenido nunca un estadio, sino que también es el mayor cerramiento techado que se ha realizado en el mundo. Además, hasta ahora no se había adaptado nunca a posteriori un techo de semejantes dimensiones en ningún estadio. El techo consiste en una estructura colgante que se eleva en el centro a 78 metros de altura. En total, el techo pesa 17.000 toneladas y cubre una superficie de casi 25.000 metros cuadrados.

En cuanto a los resultados deportivos en genenal, Estados Unidos quedó como rey indiscutible de los Juegos, conquistado un total de 103 medallas (35 de oro, 39 de plata y 29 de bronce). China fue segunda con un total de 63 medallas (32 oros, 17 platas y 14 bronces). Y el tercer puesto fue para Rusia con 92 (27 oros, 27 platas y 28 bronces). Les siguen en el cuarto puesto Australia con 49 medallas y Japón, en el quinto puesto, con 37. La anfitriona se tuvo que conformar con el puesto número 15 del medallero. (Ver resultados de natación y triatlón, tiempos, pruebas y modalidades)

Los emblemas oficiales de los Juegos:

Las mascotas oficiales de los Juegos de Atenas, están inspiradas en una muñeca de terracota del siglo VII antes de JC, convertida ahora en los hermanos Apolo y Atenea.

La muñeca, conocida como "daidala", la más antigua descubierta hasta el momento de los juegos, se encuentra en el Museo Arqueológico de Atenas y representa el juguete con el que se entretenían los niños en la época de los primeros Juegos Olímpicos de la Antiguedad.

mascotasLas mascotas, vestidas con ropa moderna o indumentaria deportiva, son dos hermanos, un niño, de nombre Fevos (Apolo), y una niña, llamada Athena (Atenea), vestidos con ropa moderna.

La creación del diseño de Phevos y Athena fue realizada por un grupo de seis diseñadores griegos, encabezados por Spiros Gogos, equipo que ganó 82.000 euros por trabajo.

Los nombres de las mascotas proceden de dos hermanos famosos en la mitología griega: Atenea, la diosa de la sabiduría y protectora de la ciudad de Atenas, y Fivos, más conocido como Apolo, el dios de la luz y de la música", dijo Angelopoulos.

antorchaEl recorrido de la antorcha olímpica pasó por primera vez por los cinco continentes. Recorrió el mundo durante 36 días, de los cuales visitó 27 países (incluida Grecia) y 35 ciudades, y fue transportada por un total de 4.002 personas a lo largo de 1.551 kilómetros de calles de las urbes visitadas, incluida la gran Muralla china. Además, la antorcha recorrió 78.000 kilómetros por aire.
Desde su partida de la Antigua Olimpia, la antorcha ha recorrido ciudades como Sydney, Melbourne, Tokio, Seúl, Pekín, Nueva Delhi, El Cairo, Ciudad del Cabo, Río de Janeiro, Ciudad de México, Los Angeles, San Luis, Atlanta, Nueva York, Montreal, Amberes, Bruselas, Amsterdam, Ginebra, Lausana, París, Londres, Barcelona, Roma, Múnich, Berlín, Estocolmo, Helsinki, Moscú, Kiev, Estambul, Sofía, y Nicosia entre otras.
El diseño de la antorcha fue inspirada en la hoja de olivo, con un peso 700 gramos y una longitud de 68 centímetros.

medallasEl diseño de las medallas olímpicas fue ligeramente distinto al que se venía utilizando desde 1928, en las que fueron corregidos algunos detalles que no se ajustaban exactamente a la tradición griega. Para ello se estampó, en el anverso, una imagen más real de la diosa Nike, diosa de la victoria, que aparece en la medalla y del estadio Panathinaïkos en segundo plano. En el reverso figura un fragmento de la oda de Píndaro a los deportistas ganadores (460 a.C.).
Las más de 3.100 medallas olímpicas (986 de oro, 986 de plata y 1.150 de bronce) y alrededor de 3300 medallas paralímpicas, fueron acuñadas en una fábrica en Aspropyrgos, cerca de Atenas. Un grupo de especialistas en diseño y metales fueron los encargados de forjar los metales empleando 13 kilos de oro, una tonelada de plata y otra tonelada de cobre para las medallas de bronce.

Representación española:

España, con una delegación de 322 deportistas, participantes en 23 desciplinas y 149 modalidades, obtuvo el puesto número 20 en el ranking mundial, con un balance total de 19 metales (3 de oro, 11 platas y 5 bronces), y a pesar de las críticas recibidas por la prensa especializada y otros profesiones del sector, lograron el segundo mejor resultado de su historia, sólo por detrás de las 22 medallas logradas en Barcelona en 1992.

De los 19 metales españoles cabe destacar las actuaciones de David Cal en piragüismo (abanderado español en la ceremonia de clausura), siendo el primer español en sumar un oro y una plata en los mismos Juegos, y el catalán Gervasio Deferr en gimnasia que falló en suelo, su aparato favorito, pero defendió con éxito su título olímpico de Sidney en salto.

La actuación española podría resumirse, suavizando los términos, como éxito relativo en las modalidades individuales y de "resbalón" en las actuaciones de los deportes colectivos.

Resumen general de natación:

Igual que en el medallero general, los norteamericanos destacaron en las modalidades acuáticas (natación, saltos, sincronizada y waterpolo) sobre el resto de delegaciones, logrando un total de 33 metales, seguidos por las selecciones de australia y china.

El saldo del Aquatic Centre ateniense fue de siete récords del mundo, tres de ellos individuales –la australiana Jodie Henry en 100 libres (53”52) y los estadounidenses Aaron Peirsol en 100 espalda (53”45) y Michael Phelps en 400 estilos (4'08”26)– y cuatro de relevos: 4x100 libres masculinos (Sudáfrica, 3'13”17), 4x100 estilos masculinos (EE.UU., 3'30”68), 4x200 libres femeninos (EE.UU., 7'53”42) y 4x100 estilos femeninos (Australia, 3'57”32).
La natación española se marcha de los JJ.00. con cuatro finales y tres récords nacionales, todos ellos a cargo de las chicas: Nina Jivanevskaia en 100 espalda (5ª), Erika Villaécija en 800 libres (5ª y récord 8'29”04), el relevo 4x200 libres (6º y récord, 8'02”11) y el relevo 4x100 estilos (7º y récord en series, 4'06”90).

En cuanto a nadadores se refiere, el gran acaparador de los Juegos fue el norteamericano Michael Phelps, demostrando ser el nadador más completo de los Juegos y cuyo logro fue conseguir seis medallas de oro (100 y 200 mariposa, 200 y 400 estilos, 4x200 libres y 4x100 estilos), entre ellos un récord del mundo (400 m. estilos en 4:08.26), tres récords olímpicos y dos medallas de bronce (200 libres y 4x100 libres). Este palmarés le permitió igualar el récord de metales del soviético Aleksander Dityatin en Moscú´80. Sin embargo, el gran reto de Phelps, y el de su patrocinador, no pudo lograrse al no superar la azaña de su compatriota Mark Spitz en los Juegos de Munich´72, ganador de 7 medallas de oro. Por ello, Michael que quedó sin el millón de dólares que su patrocinador, Speedo, le ofreció si igualaba la proeza de Spitz.

Pero el "tiburón de Baltimore" no fue el único en destacar, también su rivales australianos más directos, Ian Thorpe y Grant Hackett, se hicieron notar como estrellas mediáticas de la natación mundial. Thorpe se hizo con el oro en los 200 y los 400 m. libres, una plata con su equipo en el relevo de 4x200 libres y un bronce en los 100 m. libres. Por su parte, Hackett obtuvo una de oro en los 1.500 m. y dos platas en el relevo 4x200 libres y en los 400 m. libres.

Aaron PeirsolAaron Peirsol (1983)

Otro nadador norteamericano, Aaron Peirsol, se consolidó como el mejor espaldista al ganar en las pruebas finales de los 100 y 200 m. espalda, y colaboró al oro en el relevo 4x100 m. estilos con su equipo, marcando un nuevo récord mundial para esta prueba.

Alexander Popov no pudo entrar en ninguna de las finales individuales ni de 50 ni de 100 metros y sólo pudo despedirse con un cuarto puesto en la prueba del relevo 4x100 estilos. Sin embargo, nadie pudo arrebatarle el récord muncial de los 50 m. libres (21.64) que ostenta desde el año 2000, ni siquiera el vencedor de esta prueba Gary Hall con un tiempo de 21 segundos y 93 décimas.

El japones Kosuke Kitajima se consolidó como el mejor nadador en el estilo de braza, logrando dos medallas de oro en los 100 y 200 m. braza y una de bronce en el relevo de los 100 m. estilos. Su rival Brendan Hansen, tuvo que conformarse con el segundo puesto en los 100 m. braza y con el tercero en los 200 m. braza.

El holandés Pieter van den Hoogenband, repitió su título obtenido en Sidney en los 100 m. libre, además obtuvo dos platas, una en los 200 libre y otra en el relevo 4x100 m. libre con su equipo

En la prueba de relevo 4x100, la sorpresa para norteamericanos y holandeses, fue el equipo sudafricano que pulverizó el récord del mundo de esa distancia, en posesión hasta el momento por los australianos, con un tiempo de 3:13.17. Los encargados de dicha proeza fueron Roland Mark Schoeman, Lyndon Ferns, Darian Townsend y Ryk Neethling.

Como novedad en la natación masculina, se puede destacar la aparición del húngaro Daniel Gyurta, bracista de tan sólo 15 años, que disputó la prueba de los 200 m. braza, con un segundo puesto, poniéndoselo muy difícil al indiscutible rey de la pureba Kosuke Kitajima.

En la natación femenina apareció una nueva generación de nadadoras que darán mucho que hablar en sucesivos encuentros internacionales. Algunas de ellas son: Jodie henry, australiana y medalla de oro en los 100 m. libre; las francesas Malia Metella, plata en los 50 m. libre, y Laure Manaudou, oro en los 400 m. libre; Camelia Potec, rumana y medalla de oro en los 200 m. libre; y la china, Xuejuan Luo, oro en los 100 m. braza, entre otras.

La velocista holandesa Inge de Bruijn, obtuvo la medalla de oro, frente a Malia Metella (plata) y Lisbeth Lenton (bronce), en los 50 m. libres con un tiempo de 24.58, revalidando su supremacía en esta distancia y en la que posee el récord mundial desde los JJ.OO. de Sydney, con un tiempo de 24.32. Inge también obtuvo una medalla de palta en los 100 libre y dos de bronce, 100 mariposa y el relevo 4x100 libre.

La joven veterana Leisel Jones, se llevó para Australia un oro en el relevo 4x100 estilos con récord del mundo incluido, además de una plata en los 200 braza y un bronce en los 100 braza..

En estos juegos una generación de nadadores, en la que destacan sobre todo Alexander Popov, a punto de cumplir los 33 años, y Jenny Thompson, se despidió en los Juegos de Atenas de la natación olímpica. Junto a ellos el italiano Massimiliano Rosolino, el francés Frank Esposito, el finlandés Jani Sievinen y, probablemente, la holandesa Inge de Bruijn.

En cuanto a los saltos ornamentales, fueron los chinos quienes ocuparon la mayoría de los tronos.
Figuras masculinas como Liang Tian y Jinghui Yang, y femeninas como en Lishi Lao y Ting Li, nos impresionaron desde los 10 metros sincronizado.
Pero los chinos no fueron lo únicos que nos hicieron disfrutar de los saltos, también los griegos Nikolaos Siranidis y Thomas Bimis en los 3 metros sincronizados, con el oro; y Chantelle Newbery en 10 metros plataforma.
Mención especial al veterano Dimitrii Sautin, participante en cuatro olimpiadas (Barcelona 92, Atlanta 96, Sidney´00 y Atenas´04) y que logró el preciado oro en la categoría de 3 metros trampolín.

Actuación de la selección de natación española:

Los nadadores españoles no obtuvieron todos los buenos resultados que se esperaba, sin embargo, las cuatro finales que nadó la selección española de natación, la convierte en una de la mejores participaciones olímpicas, medallas aparte.
Del conjunto de la participación española cabe destacar los relevos femeninos con Erika Villaecija y Nina Zhivasneskaya y la labor del equipo de natación sincronizada que obtuvo dos cuartos puestos y mucha polémica.

De los cuatro finalistas que tuvo el equipo nacional en la piscina olímpica de Atenas, siempre fueron mujeres las que se tiraron a competir en los relevos 4x200 libre y 4x100 estilos, y en las pruebas individuales con Erika Villaécija en 800 libre y Nina Zhivanevskaya, en 100 espalda.
El 4x200 estuvo por encima de lo esperado. El seleccionador nacional, Carles Subirana, decidió a la vista de una prueba realizada a las nadadoras sustituir a Laura Roca por la joven Arantxa Ramos, para completar el cuarteto junto a Tatiana Rouba, Erika Villaécija y Melissa Caballero.
Las españolas se clasificaron con el quinto mejor tiempo y rebajaron el récord de España, con lo que cumplieron los dos objetivos marcados antes de los Juegos de Atenas.
En la final fueron sextas, en su serie fueron segundas, con una estupenda Arantxa, que debutó en Atenas en una competición de ese nivel y no desmereció de sus tres compañeras.

El relevo 4x200 hizo 8:02.11 por 8:03.41, su tiempo de clasificación del pasado mes de mayo en los Campeonatos de Europa en los que se proclamaron campeonas continentales.
La situación del otro relevo finalista fue muy parecida. El relevo integrado por Nina Zhivanevskaya, Sara Pérez, María Peláez y Tatiana Rouba rebajó su mejor marca nacional en la semifinal con una extraordinaria competición de sus cuatro integrantes y otro gran debut, el de Pérez, con 16 años, la misma edad que Ramos.
Por la tarde, en la última prueba de la natación femenina no pudieron volver a batir la marca de la mañana y fueron séptimas tras la descalificación de las italianas.
En la semifinal las españolas hicieron 4:06.90 cuando la mejor marca nacional era la de 4:08.64. Por la tarde hicieron 4:07.61.
Desde los Juegos Olímpicos de Moscú, en 1980, no entraba un relevo español en una final olímpica, cuando lo hizo el 4x100 femenino.
El relevo de estilos puso fin también a otra marca negativa: nunca un equipo español de esta especialidad había nadado una final olímpica.
Erika Villaécija fue individualmente la nadadora más destacada del equipo español de natación. No sólo contribuyó con su marca al éxito del 4x200, sino que en la final de los 800 metros libre estuvo con las mejores y no perdió nunca la cara para luchar por los puestos de cabeza.
Batió el récord de España con un tiempo de 8:29.04, estaba en 8:31.26, y fue quinta con diploma olímpico.
Zhivanevskaya, en la prueba de 100 espalda, no pudo repetir su gran actuación de Sydney'2000, cuando se hizo con el bronce en esta prueba y sólo pudo ser quinta.
Roser Vives no pudo superar las series de los 200 mariposa y María Peláez sí entró en las semifinales, donde se quedó, y Ana Belén Palomo, en 50 libre, tampoco superó las eliminatorias.
Entre los hombres no hubo finalistas. Olaf Wildeboer cayó en semifinales de los 200 metros libre, una de las pruebas de mayor nivel de la natación olímpica en Atenas, y Marcos Rivera en las series de 400 metros.
Eduard Lorente no pudo repetir los buenos tiempos que le dieron el pasado invierno las mínimas para Atenas y fue una de las mayores decepciones de la natación española en Atenas. No pudo estar ni en la final ni en las semifinales de los 50 y 100 metros.
Jorge Sánchez y Javier Noriega en los 200 espalda y 50 libre, respectivamente, tuvieron una digna competición y entraron en semifinales.
El primero cayó dándolo todo para despedirse con 27 años en sus primeros Juegos Olímpicos y fue sexto con 2:00.12 y el segundo se tiró para entrar en la final de la prueba más rápida de la natación olímpica, pero fue sexto.
Olaf Wildeboer, en 100 y 200 espalda, promesa de la natación española masculina, con 18 años, se quedó en las series y la experiencia le sirvió para coger experiencia, después de proclamarse doble campeón de Europa en categoría júnior.

La media de edad del equipo español, la mayoría debutaba en una competición olímpica, en Atenas hace mantener esperanzas de una próxima progresión y tener confianza en nadadores como Erika Villaécija, Tatiana Rouba, Arantxa Ramos, Sara Pérez y los hermanos Wildeboer.

En cuanto al waterpolo decir que ganar a Italia es siempre un placer, pero su irregularidad no merece muchos aplausos. Quizá es que nos tienen mal acostumbrados, pero un sexto puesto no es para tirar cohetes. España puso punto final a su aventura olímpica con una nueva derrota frente a Alemania (6-4) en el partido de despedida de Jesús Rollán y que era válido para el quino puesto. Los germanos se quedaron con esta posición y los españoles terminaron sextos. El dominio de los alemanes fue claro, pues llevaron la inicitiva en el marcador y su ataque le pudo a la defensa española, muy blanda en algunas fases del encuentro.

La natación sincronizada española cerró su participación en los Juegos de Atenas con dos cuartos puestos, a pesar de haber merecido una tercera posición.
De nuevo, los jueces fueron incapaces de puntuar los ejercicios de forma clara y objetiva, y se limitaron a hacerlo en función de la bandera de las participantes y las circunstancias políticas del momento. Esto tiene un nombre...
Lo hicieron en el dúo, dejando a Gemma Mengual y Paola Tirados por detrás de Rusia, Japón y Estados Unidos, y volvieron a hacerlo en la final por equipos. Lo cual indica la falta de profesionalidad de los jueces y la carencia de imaginación a la hora de puntuar, ya que no hace falta ser un experto para asegurar que el equipo español estuvo muy por encima de las norteamericanas.

Sin embargo, las chicas de Anna Tarrés no se marchan de vacío, porque el público del Aquatic Centre ateniense, de forma unánime y espontánea, sí les otorgó la medalla que un criterio arbitral miope y caduco les negó.

El ejercicio español, una coreografía basada en Salvador Dalí, fue soberbio, con constantes desplazamientos en el agua, rapidez de piernas, sincronía, figuras y acrobacias sin tacha, mucho más arriesgado y perfecto que la trillada y lenta rutina que ejecutaron las estadounidenses. Pero Ana Montero, Raquel Corral, Andrea y Tina Fuentes, Ione Serrano, Irina Rodríguez, Mengual, Tirados y Alicia Sanz sólo fueron premiadas con 9.7 de promedio.

Varios equipos, a iniciativa de Grecia y secundados por Japón, España, Brasil o Francia, protestaron formalmente ante la FINA por las decisiones de los jueces porque consideraron que la "existencia de equipos sobrevalorados sin ningún motivo técnico ni artístico".
Rusia ganó el oro, por delante de Japón y EE.UU., obteniendo en la rutina técnica siete "dieces" sobre diez, pero en el agua no parecieron tan superiores a las españolas.

Después de los resultados deportivos de los nadadores españoles en Atenas, surgieron numerosas opiniones por parte de algunos profesionales y medios de comunicación, criticando, no la participación de los nadadores, sino la organización de la natación en España, el caduco Plan ADO, la falta de subvenciones para este deporte y la poca o nula implicación estatal y regional en la natación base.

Bibliografía:

  • Notinat.com
  • Club Natació Barcelona
  • "Natación", Fernando Navarro, Raúl Arellano, Carlos Carnero, Moisés Gosálvez, Edit. COE
  • libertaddigital.com
  • hemeroteca-paginas.mundodeportivo.com
  • Federación Catalana de Natación
  • Club Natació Vila-Real
  • Fernando Arrechea Rivas / Miembro de la Sociedad Internacional de Historiadores Olímpicos (ISOH). olimpismo2007.blogspot.com.es
  • "Reportaje histórico", Rodrigo Gil-Sabio / RFEN