Esta actividad acuática surgió antes de Cristo; Hipócrates utilizaba baños de contraste (agua caliente y fría) en el tratamiento de enfermedades (460 a.C).
Los romanos utilizaban el agua con la finalidad recreativa y curativas, existen 4 tipos de baños:

Ningún alumno deberá iniciar las clases de Aquagym sin previamente haber realizado una evaluación médica y física con los profesionales de la salud (médicos, profesores de educación física) en su centro de actividad física (club, gimnasio, etc.).
Se verifica que muchos movimientos admiten ser realizados en los 3 tipos de movimiento (en cuanto al impacto se refiere); o sea, un mismo movimiento puede ser realizado de tres formas distintas. Añadimos que no existe relación directa entre impacto e intensidad, sabiendo que movimientos de bajo impacto pueden ser de alta intensidad, o viceversa.
Adaptación y creatividad son indispensables para el profesor de Aquagym.
Los recursos materiales constituyen un medio fundamental para desarrollar clases variadas, divertidas y tienen como objetivo fundamental favorecer y facilitar el cumplimiento de los objetivos planteados. Pueden ser utilizados en el entrenamiento aeróbico para fortalecimiento y tonificación, para el aumento de la flexibilidad, o incluso en el trabajo de relajación.
Es importante tener un gran número de equipamientos para que el trabajo sea muy variado. La variación de materiales proporcionará un trabajo que enriquecerá nuestras clases siempre y cuando sean explotados al máximo. Algunos ejemplos son: mancuernas, Tabla, bastón, guantes, balón, step, aquatubo, tobilleras, pequeño bastón, goma, aquapad, rubberband.
Investigaciones realizadas al respecto, han concluido que la presión hidrostática en la parte inferior del cuerpo promueve un desvío de sangre y del liquido intersticial de aproximadamente 700 ml para la región del tórax (Baun, 2000). Eso aumenta el volumen sistólico y resulta una reducción de cerca de 10 pulsaciones por minuto en la frecuencia cardíaca en reposo. La cantidad exacta del liquido que sufrirá desvío central dependerá del individuo, de la profundidad de inmersión y, en menor grado, la temperatura del agua.
Si el principal objetivo es la mejora de la función cardirespiratoria, preguntémonos: ¿qué entendemos por eso? ¿Cómo sabemos que eso está ocurriendo? ¿Cuáles son los pros y contras de hacer ejercicios dentro del agua en comparación con el entrenamiento cardiovascular en tierra?
En relación a las dificultades prácticas, diversos estudios compararon los resultados de programas de entrenamiento aeróbico realizados en tierra y en el agua, tres de eses estudios utilizaron la bicicleta ergométrica como forma de ejercicio. Avellini et al (1983) compararon tres grupos de hombres jóvenes no acondicionados que fueran entrenados durante un mes usando bicicleta ergométrica. Un grupo no trabajó en inmersión. Los otros hicieron sus ejercicios en el agua, a 32º ó 20ºC. Todos los grupos tuvieron mejora en el VO2máx, a excepción de una frecuencia cardíaca significativamente más baja en el grupo que entrenó en agua fría. Sheldahl et al (1986) verificaron que tanto en los grupos de tierra como los de agua tuvieron aumentos en el volumen sistólico y disminuciones en la frecuencia cardíaca y presión sanguínea similares, en comparación con los grupos inactivos.
La ventaja de entrenar en condiciones de inmersión es que la flotación promovida por el agua reduce el riesgo de lesiones y, por tanto permite que algunos pacientes participen de programas de entrenamiento aeróbico (para esas personas sería muy difícil hacerlo en tierra). Sin embargo, para que el entrenamiento sea seguro, deben ser observados ciertos procedimientos. Primeramente hace falta un periodo de calentamiento gradual, durante el cual la frecuencia cardíaca sufre un aumento progresivo. En segundo lugar, el periodo del entrenamiento aeróbico debe tener el tiempo suficiente para que el efecto del entrenamiento sea alcanzado. Todo ello dependerá de su intensidad. Aumentos similares en la resistencia cardiorrespiratoria pueden ser conseguidos por medio de una sesión de larga duración con ejercicios de baja intensidad y también por una sesión de menor duración con ejercicios de mayor intensidad. El ACSM aconseja que la intensidad del ejercicio se sitúe entre el 60% a 90% de la frecuencia cardíaca máxima ó 50% a 85% del VO2máx. Finalmente, la frecuencia cardíaca del entrenamiento debe ser disminuida a lo largo de un periodo de dos ó tres minutos, en vez de una reducción de forma brusca al parar la actividad ó permanecer de pie en reposo. Esta última opción podría causar un aumento súbito en la presión sanguínea, representando un riesgo para el practicante. En la figura 1, nos enseña la curva de entrenamiento aeróbico para la función cardiovascular.
Hay dos factores que, teóricamente, aplican carga adicional a este sistema de "bombeamiento" cuando alguien ejecuta un ejercicio de pie dentro del agua. El primero es que los riñones siguen necesitando de sangre, mismo durante la realización del ejercicio. (La hormona antidiurética, que normalmente reduce la actividad renal durante el ejercicio en seco, no funciona en situaciones de inmersión). El segundo factor se relaciona con la temperatura: el corazón puede ser afectado si la piscina estuviera fría, o demasiado caliente.
Una piscina caliente causa vasodilatación, lo que aplica demanda adicional al corazón, ya que en esta situación, la sangre no estará siendo desviada únicamente de la piel hacia los músculos que están trabajando, creando por tanto, una mayor demanda de oxígeno. Una piscina muy fría puede causar vasoconstrición, con un aumento concomitante de la presión sanguínea. Todo esto viene referido cuando hablamos de temperaturas por encima de 30º C y por debajo de los 20º C respectivamente.
Algunos factores importantes que debemos tener en mente al aumentar la carga de trabajo del corazón durante la práctica de ejercicios verticales son: la velocidad del movimiento, el área y el formato de la región que se está moviendo, el ancho de la palanca y donde están los brazos con relación al corazón.
El factor más importante que hay que recordar es la frecuencia cardíaca. Cuando el individuo esta sentado, en reposo, y en situación de inmersión es de cerca de 10 pulsaciones por minuto debajo de la frecuencia cardíaca en las mismas condiciones, que en seco.
Frecuencia cardíaca de reserva (formula de Karvonen): El valor es obtenido por la substracción entre la FCmáx. - FCrep. del alumno. Para obtener la frecuencia cardíaca de entrenamiento (FCt), se utiliza la siguiente fórmula:
Ejemplo:
Edad 40 años
FCmáx. 180 ppm.
FCrep. 80 ppm.
FCres. 100 ppm.
Intensidad 60%
FCmáx. 180 ppm.
FCrep. 80 ppm.
FCres. 100 ppm.
Intensidad 60%
FCt. = 80 +{ (180 - 80) x 60% } FCt. = 80 + { (180 - 80) x 85% }
FCt. = 80 + (100 x 0,60) FCt = 80 + (100 x 0,85)
FCt. = 140 ppm. FCt. = 165 ppm.
Partimos de que existen 3 posiciones básicas que nos permiten trabajar en tres niveles de impacto diferentes.
Los profesores debemos mantener siempre una correcta alineación corporal, una buena postura, unos movimientos precisos y controlados y una velocidad de movimiento adecuada.
En una sesión dirigida desde fuera del agua, los alumnos pueden ver siempre los movimientos, la posición de las extremidades y la alienación corporal del profesor. Al mismo tiempo, es más fácil por nuestra parte el control de todos nuestros alumnos.
Una coreografía correctamente planeada o diseñada conseguirá que la sesión de ejercicio acuático sea amena y divertida.
La música puede proporcionar muchos beneficios: una mejor ejecución de los alumnos, una mejor predisposición mental y, si se elige una música correcta, una asociación positiva con la práctica del ejercicio. En la elección del tipo de música debo tener en cuenta las preferencias del grupo de practicantes (jóvenes, adultos, mayores...), el nivel de habilidad de los alumnos y la profundidad de la piscina. Aspectos técnicos que debemos conocer:
Para crear y desarrollar un programa de fitness acuático equilibrado, seguro y efectivo, debemos tener en cuenta unas pautas o premisas básicas que serán analizadas a continuación. No debemos olvidar los diferentes programas especializados que podemos utilizar, así como la inclusión de grupos de personas que necesitan de una atención especial (poblaciones especiales), para el desarrollo de su programa específico.
Cada uno podrá crear su programa de acuerdo con sus necesidades presentadas, el número de profesionales en el programa, los recursos disponibles y la exigencias de los clientes. Podrá ser un programa sencillo o con pocos procedimientos determinados, o bien ser bastante detallado y completo. Periódicamente, debe ser reciclado, teniendo en cuenta el feedback ofrecido por los alumnos y profesores. Veamos algunos pasos que deben ser seguidos en la formulación de un programa:
De 04/10 a 08/10/00 - grupo A - Peso/Goma/pequeño bastón
De 11/10 a 15/10/00 - grupo B - Tobillera/tubo/guante
De 18/10 a 22/10/00 - grupo C - Step/rubberband/aquapad
De 25/10 a 29/10/00 - grupo D - Tobillera/balón/aquatubo
La formación y educación es una de las cualidades principales; Un profesor debe saber y conocer en profundidad los principios del ejercicio físico así como, las propiedades del agua.
También debe saber enseñar y crear coreografías, utilizar el lenguaje gestual y verbal para las consignas sean claras y precisas.
Debe existir un feedback lleno de energía y entusiasmo y sobretodo, saber transmitir el efecto del movimiento acuático desde el exterior de la piscina. Llegar a ser un buen profesor es un proceso de desarrollo constante. Debemos estar siempre abiertos a mejorar y aprender para poder ayudar a nuestros alumnos a conseguir sus objetivos dentro del mundo del fitness acuático.
Es de gran importancia que el profesor tenga un mínimo de contacto con el agua, para que pueda tener una vivencia con antelación al trabajo que será desarrollado. Recordemos que no siempre movimientos realizados con eficacia en tierra son eficaces en el agua. Lo mejor es experimentarlo antes de transportarlo para el agua.
Los conocimientos teóricos son fundamentales en la elaboración y sustentación de la práctica consciente; Se debe adquirir conocimientos teóricos y saber transportarlo a la práctica. Tanto el profesor como el alumno deben ser conscientes del trabajo a desarrollar; o sea, deben hacer y saber lo que están haciendo. Ambos deben analizar constantemente los movimientos para que realmente los resultados deseados sean obtenidos.
Es muy importante que el profesor tenga atención y respete el nivel motor de salida de cada alumno. A partir de este análisis, se efectuará un trabajo progresivo del nivel de dificultad motora.
Se debe recordar que grandes diferencias serán encontradas en los resultados de los movimientos realizados libremente o con utilización de alguno material. Con la sencilla colocación de un material se modifica toda la estructura del movimiento.
Recomendaciones para los diferentes sectores de la población promulgados por el ACSM (American College of Sport Medicine) 1998
Recomendaciones para personas mayores (ACMS, 1998): Maximizar la calidad y la cantidad de actividad física en la vida de un adulto mayor supone utilizar el mismo tipo de ejercicios cardiorespiratorios que aquellos recomendados para adultos jóvenes. Estas actividades deberían incluirse regularmente en un activo estilo de vida para reducir el ritmo del declive relacionado con la edad de numerosas funciones físicas. El Center for Disease Control y el ACMS recomiendan que las actividades diarias se llevan a cabo con una intensidad de suave a moderada. De todas maneras, para que se mejore el sistema cardiovascular, se requiere un ejercicio de intensidad moderada o alta. Los programas de ejercicio en el agua proporcionan un entorno seguro y efectivo donde los adultos mayores puedan maximizar la intensidad, minimizando el riesgo de lesión.
Recomendaciones para el ejercicio dirigido a ancianos y personas débiles (ACMS, 1998): El entrenamiento aeróbico es la prescripción más compleja para este grupo de edad, debido a las múltiples discapacidades y dificultades físicas para moverse de forma segura y efectiva. Debe desarrollarse, en primer lugar, una potencia muscular mínima que permita realizar tareas como levantarse de una silla o mantenerse erguido durante un desplazamiento. Se sugiere para esta población, en vistas de preparar el cuerpo para más actividad aeróbica, mejorar primero la fuerza, la estabilidad de las articulaciones y el equilibrio. Cuando pueda empezarse el entrenamiento aeróbico de moderada intensidad, las pautas son las siguientes:
Para las personas que tengan como objetivo prioritario del entrenamiento perder peso, se recomiendan programas de mayor frecuencia y duración realizados a intensidad moderada. El riesgo de lesión será reducido y afortunadamente, el cumplimiento del programa se verá reforzado por su ritmo moderado. Las pautas de este programa de entrenamiento son:
Generalmente una serie de 8 - 10 ejercicios para los grupos de músculos principales o varias series si el tiempo lo permite. Más precisamente: 8 -12 repeticiones < 50 años y 10 - 15 repeticiones > 50 años
Grupos de músculos principales: brazos, hombros, pecho, abdomen, espalda, cadera y piernas.
Recomendaciones para personas mayores: Para minimizar la pérdida y debilidad muscular causada por la edad, se recomienda en adultos mayores el entrenamiento de la fortaleza muscular para incrementar los niveles de actividad física, facilitar el control de la composición corporal, mantener la densidad ósea y mejorar el estado funcional en vistas a una alta calidad de vida.
Recomendaciones para el ejercicio dirigido a ancianos y personas débiles: El entrenamiento de fuerza muscular puede ayudar al incremento de actividad y a invertir el proceso de disminución debido a la edad de masa muscular, de densidad ósea, de acondicionamiento cardiovascular, de equilibrio y de calidad de desplazamiento. Por tanto, es bueno para este tipo de personas que todos los programas incluyan entrenamiento de resistencia parecido a las pautas dirigidas a adultos jóvenes:
Flexibilidad y amplitud de movimiento: De acuerdo con el ACSM, los ejercicios de flexibilidad deberían estar incorporados en un programa global de fitness. Los ejercicios deberían proporcionar suficientes estímulos como para desarrollar y mantener la amplitud de movimiento ROM).
Lara P. Ramírez
Licenciada en Educación Física (Sao Paulo - Brasil).
Especialista en Aquagym (UniFMU - Brasil).
Coordinadora de las piscinas Municipales de Campolongo.
Emerson Ramírez Farto. (emersonframirez@terra.es)
Licenciado en Educación Física.
Especialista en Fisiología del ejercicio (UniFMU - Brasil).
Especialista en Metodología del entrenamiento deportivo (Instituto de Cultura Física "Manuel Fajardo" La Habana - Cuba).
Master de alto rendimiento deportivo (COES - Madrid).
José María Cancela Carral (chemacc@uvigo.es)
Doctor en Educación Física.
Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte.
Profesor en la Facultad de Ciencias de la Educación, Pontevedra.
Departamento de Didácticas Especiales.
Area de Educación Física y Deportiva. Universidad de Vigo.