Un deporte que sin duda alguna está teniendo una gran importancia en los ciegos y deficientes visuales es la natación. Este deporte está teniendo una gran aceptación entre estas personas, sin embargo no hay un gran número de participantes en las competiciones.
La natación de ciegos y deficientes visuales, tanto a nivel de competición como de entrenamiento y enseñanza tiene unas dificultades provocadas por la deficiencia en el sentido de la visión, esto va a dar lugar a un sin fin de implicaciones sociales y educacionales.
La natación de competición en invidentes tiene muy pocas diferencias respecto a la natación convencional. Sin duda alguna uno de los aspectos que la pueden diferenciar será la utilización de una señal táctil antes de realizar el viraje y la llegada, esto es necesario para que los invidentes no reduzcan la velocidad y para que no se den golpes contra la pared.
La natación es un deporte que aporta grandes beneficios en cualquier edad y condición física. Para el nadador deficiente visual o ciego le aportará beneficios en el sentido de:
Objetivos:
Población de invidentes: Desde preescolar hasta la adolescencia.
Competencia: Centros educativos de la ONCE y educación adaptada en centros escolares.
Población de invidentes: De todas las edades.
Competencia: Del propio individuo, cursos promovidos por la ONCE, ayuntamientos, instituciones privadas.
Objetivos:
Población de invidentes: Escolares menores de edad.
Competencia: Clubes, federaciones y comunidades autónomas.
Objetivos:
Población de invidentes: Jóvenes que buscan demostrar su rendimiento.
Competencia: Federaciones (FEDC), clubes y Estado (Consejo Superior de Deportes), Comité Paralímpico Español.
Los objetivos generales podrán ser los siguientes:
En esta etapa es necesario que el invidente conozca el lugar de practica con el mayor detalle posible para ello deberá recorrer la instalación acompañado por el monitor y explicarle donde están los servicios, vestuarios, etc..., haciéndoles tocar todo.
En esta etapa se buscará:
En esta etapa se buscará:
Esta etapa se va a dividir en otras dos:
En esta etapa se buscará:
En esta etapa el nadador invidente deberá estar en disposición de ser orientado hacia la especialización que más le convenga, en esta etapa se buscará:
Un invidente no puede registrar la experiencia porque su mundo está vacío de imágenes igual que una persona que presenta algún tipo de deficiencia central, lo cual puede producir efectos similares a lo que podríamos denominar trastornos graves del desarrollo humano.
La ceguera total o parcial nada más nacer y un tratamiento inadecuado, durante los primeros años de vida son los que nos pueden provocar serios problemas. No será únicamente la ceguera lo único que aísla al invidente del mundo, sino la ausencia de estímulos para los receptores táctiles, cinestésicos y auditivos en los primeros años de vida. De todo esto se puede deducir la importancia de que en estas personas se trabaje en una edad temprana estas estimulaciones y aquí es donde jugará una gran importancia la natación.
Otro aspecto a tener en cuenta de cara al aprendizaje motor de un invidente es su sedentarismo debido a factores como: falta de interés hacia ciertas actividades que la visión motiva a realizar, menor capacidad física, excesiva protección familiar, menor movilidad en la vida cotidiana, patologías en la visión que les impiden realizar movimientos bruscos y falta de conductas motrices normales en la infancia.
En un primer momento hay que distinguir entre los ciegos de nacimiento y los ciegos más recientes a los que se hace necesario ayudar bastante más. Será necesario que la comunicación con los invidentes se desarrolle de la forma más correcta, es decir es responsabilidad del emisor buscar el canal más adecuado para transmitir la información. El invidente se orienta fundamentalmente a través del oído y el tacto. Teniendo en cuenta esto, los fundamentos didácticos se basarán en estos dos sentidos, cuidando de que no sean muy alterados durante la enseñanza con interferencias externas. Hay que tener muy en cuenta que no es únicamente la ceguera lo que aísla al invidente del mundo, sino la ausencia de estímulos de naturaleza táctil, cinestésica, y auditiva durante los primeros años de vida.
Los planteamientos didácticos a tener en cuenta en estas personas son básicamente las mismas que las de un vidente. Solo el hecho de que estas personas no puedan ver no les excluye de que puedan nadar bien, eso sí, el entrenador siempre tendrá que tener muy en cuenta que el trabajo que se realizará será mucho más lento y de forma individual, pero con un fin muy similar al de una persona vidente.
Para realizar los ejercicios en el medio acuático durante la familiarización se debe buscar soluciones en cuanto a la transmisión de contenidos en explicaciones simples y el tacto. En cuanto a las recomendaciones didácticas podremos señalar lo siguiente:
Debemos tener muy en cuenta a la hora de desarrollar nuestras sesiones con personas ciegas o deficientes visuales unas consideraciones de seguridad de las instalaciones en las que vamos a desarrollar nuestro trabajo, ya que el invidente suele establecer una relación de miedo con el lugar en el que se ha producido una caída. En el primer día del invidente en la piscina el monitor deberá desempeñar el papel de lazarillo conduciendo al invidente a duchas, vestuarios, servicios, y le enseñará como entrar y salir del vaso; para que así pueda reconocer la estructura de la instalación. Si tenemos muy en cuenta las características tan relevantes que tienen estas personas podemos concretar ciertos matices sobre cuales han de ser las características ideales de una instalación apta para invidentes, y serán:
Los deportes para personas ciegas y deficientes visuales están organizados a través de la Asociación Internacional de Deportes para Ciegos, IBSA (International Blind Sports Association).
La IBSA fue creada en 1981 y tiene por objetivo promover el deporte para personas ciegas y deficientes visuales, así como regular y facilitar la organización de competiciones internacionales.
IBSA está formada por las federaciones nacionales de deportes para ciegos de todo el mundo.
En 1991 se crea la Federación Española de Deportes para Ciegos (FEDC) que es actualmente, el organismo nacional encargado de regular el deporte para ciegos en España. La FEDC pertenece nacionalmente al Comité Paralímpico Español e internacionalmente a la IBSA.
El objetivo de la FEDC es promover, regular y organizar el deporte para ciegos.
Desde los primeros pasos del deporte de minusválidos no solo desde el punto de vista de la rehabilitación sino también desde el punto de vista de la competición surge la necesidad de realizar una valoración y clasificación de los deportistas con minusvalías, así la IBSA hace la siguiente clasificación:
Todas las clasificaciones se realizan con ambos ojos a la vez con la mejor corrección posible. Este sistema de clasificación visual en natación para deportistas ciegos siempre han sido objeto polémicas pero este sistema ha resistido el paso del tiempo simplemente porque ha dado buenos resultados. Además ha sido avalado por análisis estadísticos.
Serán de aplicación las que establezca la FINA, excepto en las modificaciones y adiciones como son las siguientes:
La IBSA establece las siguientes pruebas de competición:
En todas las competiciones se incluirán nadadores de las categorías B1, B2 Y B3.
Los Campeonatos mundiales se llevarán a cabo en piscinas de 50m, con ocho calles o más. Será bastante prioritario el hecho de que la piscina esté cubierta.
Cuando nos enfrentamos a la enseñanza-entrenamiento de una persona invidente tendremos que tener muy en cuenta que los principales problemas con los que nos vamos a encontrar serán de tipo social y educacional. En un primer momento dentro de la enseñanza o entrenamiento se hará necesario distinguir entre los ciegos de nacimiento y los ciegos más recientes, ya que estos últimos son los que más problemas de aprendizaje entrañan.
Es muy importante el trabajo temprano de la natación en estas personas ya que el hecho de que no puedan captar imágenes les puede provocar algún trastorno en su desarrollo por lo cual la natación va a ser importante ya que la ausencia de gravedad permite gestos y movimientos que un ciego en tierra firme no se atrevería a realizar, ofreciéndole un amplio bagaje motor. Por otro lado la natación permitirá combatir el sedentarismo, lo cual es muy característico de estas personas y además facilitará su integración.
En cuanto a los planteamientos didácticos se deberán basar en los sentidos del tacto y del oído, todo esto deberá ir acompañado de una serie de medidas de seguridad dentro de la piscina.
Abel López Busto:
Diplomado en Magisterio, Especialidad en Educación Física” y estudiante de INEF. España.