Existen multitud de formas y tamaños de piscinas, cada una para un uso determinado. Las más comunes son las denominadas "cortas" y las de "recreo". Las primeras suelen tener 25 metros de longitud y un número de calles entre 6 y 8; las segundas están destinadas a los más pequeños, a la enseñanza en general, o a programas terapéuticos.
En este artículo describiremos las piscinas largas o de 50 metros, también denominadas "olímpicas", aunque no todas las piscinas así denominadas cumplen con el estándar oficial de la FINA.
El siguiente gráfico muestra de forma esquematizada algunos de los elementos más importantes de una piscina de competición. Posteriormente se describen dichos elementos: