Prevención de las lesiones más comunes en nadadores


Autor: Autor: Ft. Victor Montero - Caracas, Venezuela

1. Introducción:

En toda actividad deportiva, cualquiera que ésta sea, de una forma u otra llevamos a nuestro cuerpo al límite. Por menos intensidad con que se realice una actividad física corremos el riesgo, en mayor o menor medida, de lesionarnos.

La natación no se escapa a esta premisa. Y aunque ésta se realice en un medio poco estresante para nuestro cuerpo, ya que se elimina la fuerza de gravedad al encontrarse el mismo dentro del agua y se reduce nuestro peso considerablemente, también pueden ocurrir lesiones. Para los atletas de competencia viene a ser una calamidad ya que en muchos casos se debe detener parcial o totalmente el entrenamiento perjudicando el rendimiento y disminuyendo la posibilidad de lograr las metas fijadas.

2. El hombro del nadador:

Dentro de las lesiones músculo esqueléticas que se presentan en los nadadores, la patología de los hombros representan de un 50 a un 60% de las lesiones, seguida de la rodilla, tobillo y espalda baja. La lesión mas característica asociada a la práctica de la natación se conoce como el Síndrome del Hombro del Nadador. Esta fue descrita por Kennedy y colaboradores en 1974, como una patología dolorosa del hombro, debido al Síndrome de Pinzamiento Subacromial Primario, asociado a una limitación funcional variable del atleta.

hombro nadador

La mayor incidencia en la lesión del Síndrome del Hombro del Nadador la encontramos en atletas jóvenes (edad promedio: 18 años), en un 80% en los nadadores de estilo libre, seguidos por nadadores de mariposa y espalda, y en nadadores de velocidad. Debemos hacer notar que la mayor parte del entrenamiento, entre un 75 y 80%, se realiza en el estilo libre.

Esto no quiere decir que solamente en el estilo libre podamos conseguir atletas con lesiones, los nadadores de otros estilos no se escapan de que en algún momento de su carrera deportiva puedan lesionarse. Algunas lesiones más frecuentes: para los mariposistas, Epicondilitis Lateral Humeral; para los espaldistas, Subluxación Anterior del Hombro; para los pechistas, lesiones en la rodilla; para los nadadores de libre y espalda, tenosinovitis de los extensores del pie; dolor lumbar causado por los virajes en la pared para los que no poseen buena fuerza abdominal, etc. La lesión del Síndrome del Hombro del Nadador ocurre cuando se presenta un pinzamiento o pellizcamiento de las partes blandas (ligamentos, tendones, etc.) de la articulación del hombro. Al realizar la brazada, las partes blandas chocan con el acromio que está directamente sobre la cabeza del húmero formando lo que denominamos espacio subacromial. Estos pinzamientos, al tornarse repetitivos, van creando micro desgarros en los tejidos blandos lo que a su vez causa inflamación y dolor. El espacio subacromial va disminuyendo en su tamaño, motivado por la inflamación de los tejidos comprometidos causando un pinzamiento secundario. El tendón del supraespinoso, el tendón de la porción larga del bíceps, y la Bursa subacromial son algunos de los tejidos mayormente afectados en esta zona.

Al nadar estilo libre, colocamos el hombro en posición de pinzamiento por lo menos en una ocasión durante cada brazada. El punto más comprometido se encuentra al comienzo de la fase de agarre, donde ocurre una aducción (aproximación del brazo a la línea media del cuerpo) con rotación interna de la articulación del hombro, lo que reduce aún más el espacio subacromial y en menor proporción durante la fase de recuperación donde se coloca al hombro en abducción (separación del brazo desde la línea media del cuerpo), ocasionando que la cabeza del húmero sea llevada al segmento lateral del acromio.

¿Por qué el hombro es tan propenso a lesionarse en los nadadores? Vamos a enumerar algunas causas que conspiran en cada entrenamiento para producirte lesiones en el hombro:

  • Por sobre uso (carga de entrenamiento). Un nadador promedio que entrene en una piscina de 25 metros necesita aproximadamente 8 ciclos ó 16 brazadas del estilo libre para recorrer la distancia de 25 metros. Sí este nadador entrena 6.000 m. en promedio en cada sesión de entrenamiento durante 6 días a la semana por un temporada de 16 semanas, realizará aproximadamente 370.000 brazadas durante la temporada. Esto provoca irremediablemente estrés sobre la articulación del hombro.
  • Por mal uso (técnica de nado no adecuada). La natación es un deporte donde debe prevalecer la técnica de nado. Sin esto no sólo seremos más propensos a lesiones sino también estaremos dando ventaja a nuestros rivales.
  • Laxitud e inestabilidad articular. De por sí, la articulación del hombro es inestable por sus características anatómicas, ella sacrifica estabilidad para dar más movilidad.
  • Por la biomecánica del nado, principalmente de estilo libre.
  • La mayor parte de la fuerza propulsiva del nadador está dado por los miembros superiores, esto sobre carga la articulación del hombro.
  • Disfunción escapular. La escápula trabaja en conjunto con el hombro para que éste realice los movimientos más fácilmente. Luego de 30° de abducción del brazo con respecto al cuerpo la escápula realiza una rotación externamente de 1° por cada 2° de abducción del brazo. A esto se le denomina ritmo escápulo-humeral.
  • Fatiga del manguito robador, que está formado por un grupo de músculos (Supraespinoso, Infraespinoso, Subescapular y Redondo Menor) que aparte de su función motora juegan un importante rol en la estabilidad del hombro, al tener éstos debilidad o fatiga muscular no harán bien su labor de estabilizadores dinámicos de la articulación y conllevará a posibles lesiones.
  • En entrenamiento con resistencia. Uso inadecuado de las paletas en la piscina.
  • Incremento brusco de la carga de entrenamiento.
  • Fatiga muscular por sobre-entrenamiento. No habrá buena ejecución de los gestos deportivos con fatiga muscular.

Para que puedas identificar la lesión del "Hombro del Nadador" debes conocer las cuatro fases o estadios que están relacionadas con su gravedad, éstas son:

  • Estadio 1: El atleta acusa dolor después de una sesión de entrenamiento.
  • Estadio 2: El atleta entra al agua sin dolor. El mismo comienza en la primera parte del entrenamiento y continúa después de finalizada la sesión. Este dolor no repercute negativamente en la ejecución de los gestos deportivos.
  • Estadio 3: El nadador siente dolor durante y después del entrenamiento, pero el dolor afecta los gestos deportivos.
  • Estadio 4: Dolor continuo inclusive al realizar actividades de la vida cotidiana.

El tratamiento dependerá del estadio de la lesión, pero lo primero que debemos hacer es detener la actividad e ir a un médico que diagnostique la patología. El descanso, crioterapia (frío) local, antiinflamatorio no esteroideo vía oral y fisioterapia en general es lo primero que se debe hacer para el tratamiento conservador de la lesión hasta llegar a el tratamiento quirúrgico, que se realiza cuando hay ruptura parcial o total de los tejidos blandos o para abrir el espacio subacromial.

3. ¿Qué podemos hacer para prevenir las lesiones?:

La prevención es sin duda nuestra mejor carta para luchar contra la lesión del Síndrome del Hombro del Nadador. Debes trabajar con tu entrenador y el fisioterapeuta para evitar llegar al extremo de detener el entrenamiento. ¿Como lo vas hacer? Sigue estos consejos y será muy poca la probabilidad de que te lesiones.

4. Recomendaciones:

  1. Haz una buena pretemporada. Toma vacaciones pero no dejes de trabajar tu parte física, realiza un descanso activo durante este período y así llegarás al comienzo de la nueva temporada con mejor condición física para un buen arranque.
  2. Trabaja arriba. Aparte de la preparación física normal que realizas en tu equipo de natación no olvides trabajar la musculatura específica del hombro y tren superior (pecho, espalda alta). Debes incluir ejercicios de musculación con resistencia (ligas, mancuernas, poleas), ejercicios de estabilidad, pliometría, entrenamiento funcional y muy importante: la flexibilidad.
  3. Trabaja tu técnica de nado EN TODO MOMENTO, no hay fase específica en una temporada para trabajar la técnica, hay que hacerlo durante todo el período de preparación, inclusive en la etapa precompetitiva. Recuerda que de la buena ejecución de tus gestos deportivos no sólo depende que no te lesiones, si no que también va significar que mejore tu rendimiento.
  4. Maneja adecuadamente las cargas de trabajo. El cuerpo debe ir adaptándose progresivamente al ejercicio. La adaptación se refiere a los cambios que se producen en el cuerpo por efecto del entrenamiento. Los cambios bruscos pueden traer como consecuencia lesiones músculo-esqueléticas.
  5. El uso de paletas debe ser supervisado por tu entrenador. Existen en el mercado una gran variedad de modelos y tamaños. Busca las más adecuadas para tu fuerza, estatura y nivel de entrenamiento.

6. Sobre el autor:

Victor Montero Se desempeña como Fisioterapeuta de la Selección de Natación Juvenil de Venezuela y como entrenador de equipos Master de natación. Es miembro del American Swimming Coaches Association ASCA Nivel 1 y asesor en temas de Fisioterapia para el Instituto Gatorade de Ciencias del Deporte en Venezuela.