Hábitos higiénicos sanitarios en la piscina

Autor: A. Hernández

1. Introducción:

Casi todos sabemos que en los lugares públicos se deben respetar ciertas normas higiénicas, ya no tanto por nosotros mismos como para el resto de usuarios. Esto se hace especialmente importante en los espacios públicos de carácter recreo-deportivos y aún más en las piscinas tanto si son cubiertas o cerradas.

masificaciónEn todas las piscinas deben existir unas normas de régimen interno destinadas a los usuarios. Éstas deberán de estar en lugar visible a la entrada de las instalaciones, y en el interior de las mismas. De no ser así puedes exigirlas.

Un factor muy importante, en cuanto a hábitos higiénicos-sanitarios se refiere, es la educación, la cual cobrará una mayor importancia cuando se trate de niños. Debemos pues, tanto docentes como padres, hablar con ellos de forma razonada, explicarles porqué hay que lavarse las manos o porqué hay que usar zapatillas de baño en la piscina.

Dependiendo del tipo de piscina (número de vasos, aforo del recinto, privada o pública, etc.), la ley establece una mínimo de personal sanitario obligatorio, entre ellos se encuentra la figura del socorrista. Si no entiendes el porqué de una determinada norma o tienes cualquier otra duda relacionada, no tengas reparos en preguntar, seguro que te resolverán tus dudas.

Te mostramos a continuación una serie de recomendaciones y normas para tu propio beneficio y para el resto de usuarios:

2. Normas generales:

  • Utiliza el gorro de baño, sobre todo si tienes el pelo largo. En algunas instalaciones el uso de este accesorio es obligatorio.
  • Mantén limpias las instalaciones utilizando para ello las papeleras y recipientes destinados a tal efecto.
  • Está totalmente prohibido el acceso a las instalaciones de toda persona que padezca una enfermedad infecciosa o contagiosa.
  • Tampoco está permitido comer y beber fuera de las áreas destinadas a tal fin.
  • Es obligatorio ducharse antes de introducirse en el agua de cualquiera de los vasos (piscinas) para eliminar gérmenes y partículas (cremas, cabellos, etc.). Junto con la ducha, el paso por el pediluvio constituyen una vía para eliminarlos.
  • Los mareos y cortes de digestión son relativamente frecuentes en las piscinas, por lo que es conveniente esperar un tiempo después de comer y no cometer imprudencias que pudieran poner en peligro nuestra salud, como por ejemplo darse un baño frío repentino después de un ejercicio violento o después de un acaloramiento.
  • En la mayoría de piscinas, sobre todo las cubiertas, está prohibida la entrada al recinto con calzado o en ropa de calle.
  • Para evitar caídas o resbalones no está permitido correr alrededor del vaso de la piscina.
  • En las piscinas públicas está prohibido introducir en el vaso material de buceo, como por ejemplo tubos de inmersión, aletas, etc. Sin embargo, otras piscinas, las menos, si lo permiten. Pregunta antes de usarlas.
  • Está prohibida la entrada de animales a las piscinas con exclusión de perros guías para invidentes.

normas generales

3. Recomendaciones:

  • Para prevenir infecciones en los pies utiliza zapatillas de goma tanto en la zona de la piscina como en los vestuarios y duchas. Es muy importante que seques bien, después del baño, los espacios interdigitales de los pies.
  • Ducharse antes de entrar en el agua para eliminar gérmenes y partículas (cremas, pelos, etc.). Junto con la ducha, el paso por el pediluvio (la zona de agua que se pisa antes de entrar en la piscina) constituyen una vía para eliminarlos.
  • Ducharse después del baño no es obligatorio pero si muy recomendable, pues el agua de las piscinas está tratada con distintos productos que pueden secar tu piel. Además, de esta forma eliminaremos posibles agentes infecciosos que no han sido eliminados con el cloro.
  • Si vas a la piscina con niños asegúrate de no perderles de vista. Nunca los dejes solos, especialmente en el agua aunque cubra poco o tengan flotadores.
  • Cuidado con los flotadores del tipo "patito" que se colocan en la cintura de los niños, es posible que vuelquen y el niño no sepa darse la vuelta. Además deberás comprobar que todo el material que use tu hijo en la piscina está homologado.
  • No te expongas al sol más de lo debido y si lo haces utiliza una buena protección con capacidad de bloqueo de los rayos solares de al menos 15 FPS y protección contra los rayos UVA y UVB, y asegúrate de volver a aplicar la crema bronceadora después de nadar. Incluso unas cuantas quemaduras graves pueden aumentar el riesgo de contraer cáncer de piel.
  • No está de más, aparte de un buen protector solar, utilizar gorra y camiseta, especialmente para los más pequeños.
  • Para evitar otitis en el oído, instruye a su hijo para que se seque muy bien los oídos después de bañarse en la piscina, o si le entra agua en la ducha. Esto lo puede hacer con pequeño algodón (no cotonito o similares que pueden dañar el tímpano) que se introduce levemente en el conducto para absorber el agua.
  • No nades cuando tengas diarrea. Esto es especialmente importante para los niños que usan pañales ya que pueden propagar los gérmenes al agua y hacer que enfermen otras personas.
  • No tragues el agua de la piscina. En realidad, haz todo lo que puedas para evitar que entre siquiera el agua en su boca.
  • Si tienes que cambiar pañales hazlo en el lugar reservado para ello.
  • Lávate las manos con jabón y agua después de ir al baño o de cambiar pañales. Puede proteger a otros teniendo presente que los gérmenes de su cuerpo terminan en el agua.
  • La deshidratación puede causar un peligroso aumento de la temperatura corporal, que a su vez, puede conducir a una postración causada por el calor y hasta llegar al mismo golpe de calor, cosa que suele ocurrir en las piscinas de verano. Para evitarlo bebe agua con abundancia.
  • Protege los ojos de posibles infecciones cuando sumerges tu cabeza en el agua utilizando gafas apropiadas, asegurándote de que éstas no son de vidrio.
  • Utiliza tu propia toalla.

4. Consejos:

Sé exigente con las condiciones higiénico-sanitarias de las piscinas; pon en conocimiento de los responsables de la piscina cualquier anomalía que detectes. Si sufres algún problema y no te atienden correctamente, solicita una hoja de reclamaciones y, si en el plazo de diez días no obtienes respuesta o ésta no es satisfactoria, acude a una Asociación de Consumidores y Usuarios, donde te asesorarán sobre tus derechos y la tramitación de tu denuncia.

En caso de accidentes dentro del recinto, guarda el ticket de entrada. Y si recibes las primeras curas en la instalación, procura que quede constancia de ello por escrito y guarda una copia del informe.

Por último, hay que tener en cuenta que las piscinas son un servicio que todos utilizamos, por lo tanto las condiciones higiénico-sanitarias dependen en gran medida de los propios usuarios.

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