Casi todos sabemos que en los lugares públicos se deben respetar ciertas normas higiénicas, ya no tanto por nosotros mismos como para el resto de usuarios. Esto se hace especialmente importante en los espacios públicos de carácter recreo-deportivos y aún más en las piscinas tanto si son cubiertas o cerradas.
En todas las piscinas deben existir unas normas de régimen interno destinadas a los usuarios. Éstas deberán de estar en lugar visible a la entrada de las instalaciones, y en el interior de las mismas. De no ser así puedes exigirlas.
Un factor muy importante, en cuanto a hábitos higiénicos-sanitarios se refiere, es la educación, la cual cobrará una mayor importancia cuando se trate de niños. Debemos pues, tanto docentes como padres, hablar con ellos de forma razonada, explicarles porqué hay que lavarse las manos o porqué hay que usar zapatillas de baño en la piscina.
Dependiendo del tipo de piscina (número de vasos, aforo del recinto, privada o pública, etc.), la ley establece una mínimo de personal sanitario obligatorio, entre ellos se encuentra la figura del socorrista. Si no entiendes el porqué de una determinada norma o tienes cualquier otra duda relacionada, no tengas reparos en preguntar, seguro que te resolverán tus dudas.
Te mostramos a continuación una serie de recomendaciones y normas para tu propio beneficio y para el resto de usuarios:

Sé exigente con las condiciones higiénico-sanitarias de las piscinas; pon en conocimiento de los responsables de la piscina cualquier anomalía que detectes. Si sufres algún problema y no te atienden correctamente, solicita una hoja de reclamaciones y, si en el plazo de diez días no obtienes respuesta o ésta no es satisfactoria, acude a una Asociación de Consumidores y Usuarios, donde te asesorarán sobre tus derechos y la tramitación de tu denuncia.
En caso de accidentes dentro del recinto, guarda el ticket de entrada. Y si recibes las primeras curas en la instalación, procura que quede constancia de ello por escrito y guarda una copia del informe.
Por último, hay que tener en cuenta que las piscinas son un servicio que todos utilizamos, por lo tanto las condiciones higiénico-sanitarias dependen en gran medida de los propios usuarios.