Nadando se pueden hacer tanto ejercicios aeróbicos como anaeróbicos. Hacerlo todos los días no es en absoluto malo, si se nada correctamente (es decir, si no se tiene técnica con supervisión en principio, para evitar posibles lesiones). Nadar normal, para entendernos, a un ritmo suave y constante, es ejercicio aeróbico. Está comprobado que tiene menos inconvenientes que, por ejemplo, correr, pues al estar el cuerpo en suspensión no tiene tanta incidencia en las articulaciones, y además puede practicarse, o empezar a practicarse, a cualquier edad.